El quid de la cuestión

No lloro de miedo ni de pena. Ocurre que me escuecen los ojos de verle tan iluminado por las lámparas de esta rastrera iglesia.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«La confesión» , del libro Cuentos agrios (pág. 31).

Bucolismo y bar

San Miguel

Sacié mi sed junto a la higuera,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 72).