La primavera…

Suicidio en la secta Heavenis Gate

Las primeras golondrinas de la temporada le regalaron sus ruidosos cánticos,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 118).

El poder de las sectas

Una imagen simbólica de las almas

El camillero hubo de ayudarla a levantarse.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 117).

Dudas

Una de las imágenes de la muerte

La mente del camillero se sumergió en una maraña de dudas.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 115).

¿Fenómenos paranormales?

Formas extrañas

—¿La has visto?

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 114).

Idea de persecución

Sobre todo, como símbolo de desprecio

—Normal. Todo ha ido normal.
—No me lo creo.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 113).

Fuerte misterio

Nudillos

—Creía que ya habíamos superado las influencias de la secta.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 108).

Desvaríos

Uno de los gestos del desvarío

—No levantemos la voz… los críos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 107).

Recuerdos de una secta

Sectas

El camillero, con los músculos muy tensos, arrancó el coche y salió despacio.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 106).