Trabajando en el campo

Allá se quedó el hombre

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 42).

Larguísimo viaje

El agua llevó a sus dientes los granitos de la tierra templada

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 41).

Vidas truculentas

Como se sabe, el fatídico error del indiano Zacarías fue ver por primera vez a la negrita Paragua.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 36).

Pasiones amorosas

El error del indiano Zacarías fue haber llegado, con su peonada, a la mismita raya que separa Venezuela de Colombia.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 35).

Buena persona, y machista

Una mujer en una fábrica representa quitarle el puesto de trabajo a un hombre.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 162).

Entorno amenazante

El miedo

Una inmensa nube de tormenta, con ojos como fauces, raía el azul diáfano del cielo. Se cimentaba con violencia, instalaba sus sacos de pedrería helada, sus aguas granizadas. Los relámpagos mostraban sus múltiples ojos para que las personas de la calle conocieran el rostro de las almas atormentadas: unas fauces amortiguadas por la quemazón del rayo y la Goma-2 de los truenos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 7).