Personas estrelladas

Señores de la Justicia:
Después de que en el estrado sólo lograra balbucear dos o tres palabras, debido a eso que llaman “impacto emotivo”, me dirijo a ustedes por escrito, como me dijeron, aunque no con poco esfuerzo y tras tachar mucho sobre mucho, ya que esto de la escritura debe de ser para sujetos más sensibles, para cerebros más despiertos que el mío.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 67).