Un nuevo adiós

El esqueleto Federico, por el que nadie apuesta un duro, camina por las solitarias callejas de las fábricas.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 163).

Hora del retiro

Los granizos ya sólo forman parte de la memoria.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 152).

Un mal cliente

Sus hijos todavía no lo odian, sólo lo temen.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 151).

Tormenta de granizos

sale por pies, despavorida, ante la imprevista avalancha de granizos como piedras

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 150).

Titulación de abuelos

con sus ya inamovibles cincuenta y cinco años, rolliza, tetona, tontiloca.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 149).

Desbordante trasiego

—¡Hijoputa —dice—, que te voy a partir la boca!

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 148).

Un retrato de estudiante

El robusto caballo del Cid, mi platónico amor.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 143).

Deseos de tormenta

Usted desea morirse.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 142).

La ley de la tierra

Las burbujas de aquellas aguas provenían de las ramas de los cipreses.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 138).

La hora de un entierro

La madre de la difunta camina como ciega.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 135).

Clientes, clientes, clientes…

A Pepín, tras esas palabras, se le encoge el ombligo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 126).

Feos deseos

Hay que templar los nervios y no permitir que hiervan

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 125).

Término imprevisto

—Visítame pronto, rey

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 121).

Terrible aguacero en carretera

Hoy es un día en blanco. Como es un día nada de nada, he aprovechado su insustancialidad para hacer algo. He entrado en una peluquería y me han cortado el pelo.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006