Más violencia en las aulas de Secundaria

Otro episodio de violencia en las aulas. Ocurrió ayer, en un instituto de Valencia. El instituto se llama Misericordia. Una profesora de Biología, tras decirle la nota a un alumno, fue apuñalada. No ha muerto. Quien sí que murió fue un profesor sustituto, no hace tanto, unos tres años, aquí mismo, en un instituto de mi ciudad, en Barcelona.

Los medios de comunicación sacan, como noticia, solamente la violencia física de los alumnos de Secundaria. De la violencia verbal, y por lo tanto psicológica, no dicen nada; y, menos aún, de la violencia psicológica sin que haya, siquiera, violencia verbal.

Yo, sobre la violencia del alumnado de Secundaria, una violencia genérica, tanto psicológica como física, podría escribir un libro. Un libro basado en experiencias propias, vividas en primera persona. Tardaría poco tiempo en escribirlo. Saldría rápido, potente, torrencial. Como un vómito. Escribirlo no me llevaría ni un mes. Y ahora llegan las vacaciones. Me siento espoleado por la alarma social. El libro podría titularse Microrrelatos de mierda. Incluso noto que alguno de estos microrrelatos de mierda podría ser la génesis de una novela.

Un chaval ya en edad laboral

Furia

Ayer, en una clase sulfurosa, el nene de 4º de ESO que la semana pasada, durante un examen, estiraba el cuello como una jirafa en busca de las respuestas de su compañera de delante, un nene que labora tanto como larga tiene la lengua, me dijo lo que sigue:

—¡Tú pones negativos porque te sale de los cojones!

Hay que ver. Mis cojones, en bandolera, en medio de una clase. Qué risa. Sin embargo, el nene tuvo que salir expulsado en nombre de la pedagogía. Se fue con su inmensa carga de arrogancia intacta, rojo como una brasa, envenenado de cólera.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010