Era verdad

Estoy convencida de que él, halagüeño y sádico, masoquista y dulce, es un vampiro que desea beberse mi gélida sangre.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Doce campanadas de cálido carmesí» , del libro Cuentos agrios (pág. 61).

Como en un juego perverso

Lóbulo de una oreja

Ahora todo el salón es de color negro, él es de color negro y las seis amenazas son de color negro.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Doce campanadas de cálido carmesí» , del libro Cuentos agrios (pág. 60).

Tema del vampiro

Yo intento patalear, golpear, escurrirme de aquella masa apisonadora. Y no me canso de repetirle, histérica, que me quiero marchar.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Doce campanadas de cálido carmesí» , del libro Cuentos agrios (pág. 59).

Sobre el sofá

Y él me dice, sonriendo como sólo los ángeles saben sonreír, con una voz afable y sosegada, que es que no es de este mundo.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Doce campanadas de cálido carmesí» , del libro Cuentos agrios (pág. 58).

De vueltas con las letras

Aquí estoy, con una copa de whisky en la mano, y la música de fondo de la gitanilla Estrella Morente. Vieja costumbre de la que ha florecido mucha letra impresa, incluso pagada en metálico (los artículos publicados en ABC, por ejempo).

(…)

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

Mayúsculo trago

Un cubata

—¿Y qué ponían en la tele?

Me quedo como desencajado.

—¿Por la tele?

Me lo pienso y prosigo.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
.

Un vídeo casero robado

Mis amigos creyeron que lo iba a echar de casa a hostias.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
.

Palabras irreverentes

Códice Beato de Liébana (copia del siglo XIII)

A ver quién se ha librado alguna vez del pretendido veneno de las palabras irreverentes. Nadie. Ni Dios desde su sagrada palabra indirecta en el Viejo Testamento, que tantos conocen. Ni Cristo desde su sagrada palabra indirecta en el Nuevo Testamento, que tantos conocen. Ni siquiera los santos, desde sus palabras volanderas, que por volanderas no tantos conocen.

Publicado bajo el epígrafe de Artículos dominicales, en Dietario en Red, el 1 de noviembre de 2009

Charles Bukowski tocándole el coño a su esposa, Linda Lee Beighle

Palabras irreverentes pertenece al libro Artículos fronterizos

Sin estrellas

estrellas.jpg

Con unos tragos de whisky, tan temprano, compañero del alma, tan temprano. Amaneciendo en mi día libre, el jueves. Y con jornada de huelga en la enseñanza pública. Me pillará dormido, en mi cama. Tal vez soñando con los ojos negros de esta noche, y con la curva de sus cejas, tan espesa, tan insoportablemente repleta de benignidad, gran sospecha.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Fin de semana

Nada. Fin de semana rutinario. La espuma de mis pulmones en la mar del amanecer.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006

Visita del Manel

A primera hora de la mañana, cuando me dirigía al colegio electoral que me toca, se me ha cruzado por el camino mi ex futura suegra del barrio.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006

Escuchando

Se me ha ido el año con la música de fondo de Estrella Morente. Hacía tiempo que no me acompañaban un vaso de whisky y el vídeo de esta guapa gitanilla.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006